Conservación de la energía: la solución olvidada en el debate sobre la energía nuclear

Hasta ahora, hemos sido reacios a añadir nuestros comentarios a la gran cantidad de análisis tempranos sobre las implicaciones de las explosiones de la estación nuclear Fukushima Daichi en Japón que pueden leerse en los medios y redes sociales. Es todavía demasiado pronto, y lo primero que queremos decir sobre esto es que nuestros pensamientos están principalmente con los miles de personas afectadas por la indescriptible tragedia causada por el terremoto y tsunami en Japón, quienes han perdido a sus seres queridos, han sido heridos, desplazados o han perdido sus casas.

Además, a pesar de que muchas de nuestras organizaciones de apoyo se oponen a la energía nuclear, el debate a favor y en contra de la energía nuclear no es el tema principal que tratamos en este blog y no es nuestra área de experiencia. Sin embargo, nuestra preocupación está ahora en el aire: este excelente artículo (que es realmente más detallado y extenso que esta entrada de blog) publicado hoy en Euractiv utiliza cálculos realizados por nuestro experto de la campaña Edouard Toulouse de ECOS sobre el número de estaciones de energía nuclear que podrían dejar de ser construidas si implementáramos una fuerte política de conservación de la energía.

Aunque no deseamos entrar en detalle sobre la seguridad de la energía nuclear, lo que podemos decir con seguridad es que muchos de los debates y reacciones de los medios y redes sociales hasta ahora parecen haber descartado la necesidad de inversión masiva en medidas adicionales de conservación de la energía, si queremos evitar construir muchas estaciones de energía nuclear en un futuro. Sí, necesitamos más energía renovable, como muchos han dicho, y es bueno oír que la inversión y la generación de energía renovable están aumentando.

Sin embargo, también es cierto que las renovables no pueden hacer el trabajo solas. Pero no es necesariamente más energía nuclear “la ayuda” que necesitan, si no un aumento enorme de la ambición de nuestros esfuerzos en la conservación de la energía.

La respuesta para aquellos que les preocupa el impacto de esta crisis en el futuro mix energético – y la falta de soluciones que se percibe para satisfacer la creciente demanda de energía mundial – es que necesitamos mucho, mucho más esfuerzo para conservar energía, que no solo es rentable, y más a menudo de lo que parece incluso lucrativo, sino que también está generalmente libre de riesgos.

Ahora, esto significa implementar una gama de diferentes políticas, incluyendo estándares y planes mucho más ambiciosos para los sectores del hogar y la industria, donde el potencial es enorme. Entonces, establecer requisitos mínimos ecológicos y de eficiencia energética para los productos que usamos es también una parte extremadamente importante del proceso. Y aquí es donde entra la directiva de Ecodiseño. Cubre un mercado de casi 500 millones de personas – solo en la UE – así que puede tener un impacto masivo, si es tomado mucho más seriamente por los políticos de lo que es ahora.

Por ejemplo, como hemos mencionado antes, a través de requisitos ambiciosos para calderas la UE podría reducir las emisiones de CO2 drásticamente y hacer rebajar las facturas unos 44 billones de euros al año.

Pero incluso aún más, vamos a mirar datos y cifras.

De acuerdo a la información de la que disponemos, la planta de Fukushima tiene 6 reactores nucleares. En total, una potencia de 4700 MW (y 2 reactores más estaban planeados en el lugar para empezar su actividad en 2012). La potencia media de estos reactores es de 780 MW cada uno. Esos son reactores bastante viejos y menos potentes que los más recientes (que pueden ser de más de 1600 MW). Un reactor de 780 MW produce anualmente 5,5 TWh de electricidad (en condiciones ideales). Toda la planta de Fukushima  produce unos 33 TWh al año.

Así que, de acuerdo con los cálculos de Edouard Toulouse de ECOS:

Sólo en 2009, las medidas de la directiva de Ecodiseño que fueron aprobadas, están llevando (con el tiempo, y para 2020) a ahorros energéticos de 340 TWh de electricidad, que es el equivalente a 10 plantas como la de Fukushima (62 reactores nucleares), o cerca de la mitad de esa cifra si consideramos los diseños más recientes para reactores nucleares. Si nos dirigiéramos a implementar todos los requisitos de eficiencia energética que están actualmente en proceso para 2011/2012, podríamos asegurar ahorros de energía equivalentes a otras 9 de las más modernas plantas de energía nuclear, o ser capaces de retirar unas 16 plantas nucleares (98 reactores nucleares) del mismo tipo y tamaño que la de Fukushima.

Por supuesto no estamos diciendo que esto sea una solución inmediata para los problemas de radioactividad que afronta Japón ahora mismo. Pero la conservación de la energía puede realmente implementarse bastante rápido, así que esperamos estar dando esperanza de que no todo es nuclear contra renovables para el futuro mix energético en Europa y a nivel global. Existe una importante solución llamada conservación de la energía que tiene un enorme potencial y no debería pasarse por alto en este debate.